Colchones viscoelasticos



Introducción

A grandes rasgos, los colchones actuales pueden definirse acertadamente como la suma de varias capas de distintos materiales, unidas entre sí para formar un bloque único y compacto sobre el que descansar.

Por esta razón, las propiedades de un colchón están determinadas, en gran medida, por el número y composición de las capas que lo forman.

Los colchones viscoelásticos son aquellos que tienen una o varias capas de material viscoelástico, generalmente las que están en contacto directo con el durmiente o más próximas a él.

Todos los fabricantes de colchones persiguen un objetivo doble: primero, lograr que ese agregado de capas ensambladas en un bloque único al que llamamos colchón sea una superficie de descanso óptima y, segundo, fabricarlo a un coste asumible que el cliente final pueda permitirse pagar.

Como era de esperar, algunos fabricante lo logran mejor que otros.

Origen

Como tantas veces se ha contado, el material viscoelástico inicia su andadura en los laboratorios de la NASA, la célebre Agencia Estadounidense del Espacio y la Aeronáutica, en el contexto de la carrera espacial entre Estados Unidos y la URRSS, y que alcanzó su punto álgido en los años 60.

No es que la NASA se lanzara a desarrollar un nuevo material para la fabricación de colchones, sino que sus investigaciones en este campo respondían a la necesidad de dar una respuesta a la siguiente pregunta, totalmente circunscrita a su actividad como agencia de exploración espacial: Cómo podemos neutralizar o suavizar los efectos adversos de las enormes aceleraciones de hasta 4g (es decir 4 veces la fuerza de la gravedad) a las que nuestros astronautas tienen que enfrentarse durante el despegue de nuestras naves espaciales, que los aplasta contra sus asientos y, a veces, les causa daños en la espalda y en el cuello.

La brillante respuesta a esta pregunta pertinente consistió la creación de un material con propiedades viscoelásticas. Es decir, un material que se amoldaba al cuerpo progresivamente, absorbiendo la presión que los austronautas ejercían sobre sus asientos durante el despegue de los cohetes espaciales, para recuperar más tarde su forma original, cuando la fuerza de la aceleración necesaria para el despegue cesaba.





© 2010 ColchonesViscoelasticos.es